Descripción
Mugshots playing cards Piatnik.
Mugshots Poker playing cards – Baraja Fichas Policiales.
Baraja de poker de 54 cartas (52 cartas y 2 jokers) editada por Piatnik en el año 2019.
Arrestado! Fotografías de las fichas policiales de los arrestos o encarcelamiento de diferentes famosos. En cada carta fotografía, nombre, lugar, año y delito. Al Capone, Jane Fonda, Martín Luther King Jr, Mussolini, Hugh Grant, Frank Sinatra, OJ Simpson, Paris Hilton, Elvis Presley, David Bowie, Mick Jagger, Humphrey Bogart,…
Diseño de Haime & Butler.
Presentada en estuche de cartón.
Mugshots playing cards Piatnik es el regalo ideal para los coleccionistas de naipes!.
¿Sabías que…?
El estilo de actuación de Presley provocaba que el público enloqueciera, y la bravuconería del cantante no ayudaba. A los patrocinadores les preocupaba asociar su marca con el pionero del rock, y los líderes de la comunidad adoptaban una postura moral contraria a los movimientos de «baile de contenido sexual» del cantante, llegando a amenazarle con la cárcel.
El ejemplo más evidente tuvo lugar en Jacksonville, Florida. Marion Gooding, que en ese momento era el juez del tribunal de menores de Jacksonville, citó al joven Presley en sus oficinas y le dijo que no habría movimientos de cadera ni movimientos corporales sugerentes. Gooding había oído hablar de los espectáculos de Presley, de cómo había encendido a los fans y enfurecido a las autoridades. El juez insistió en que nada de eso ocurriría en su ciudad y amenazó con arrestar a Presley por «atentar contra la moralidad de los menores» si intentaba mover las caderas.
Presley tenía programadas seis actuaciones en el Teatro Florida en agosto de 1956 antes de que el juez Gooding decidiera imponer su voluntad. Conocidos sus «pervertidos movimientos», Elvis había sido advertido de no mover «ni un meñique». En la película vemos cómo en un primer momento lo intenta, pero su propia incomodidad ante el rol sumiso que ha adoptado le lleva, con actitud desafiante, a levantar el pequeño de los dedos. Un movimiento que viene acompañado acto seguido de las sacudidas que, como si de una corriente eléctrica se tratara, recorren su cuerpo… y empieza a bailar.
En la realidad no ocurrió así. Elvis controló el movimiento de sus caderas hasta que se convirtió en un fenómeno internacional de tal envergadura que era imposible frenarlo, controlarlo o limitarlo. Pero es posible que, según las leyes de la época, el juez hubiera podido llevar a cabo su amenaza y haberle metido en la cárcel.


















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